RAÍCES Y ALAS

Verónica Caravaca, Técnico en Educación Infantil 

1/1

“Esta es nuestra obligación hacia el niño: darle un rayo de luz, y seguir nuestro camino”. 

Cuando leo, investigo o llevo a cabo cualquier práctica maravillosa de la pedagoga María Montessori, sencillamente, me siento repleta.  

Quizá me sienta muy identificada con ella y su espíritu revolucionario e innovador, quizá, simplemente, compartamos la misma pasión por nuestra profesión. Si nos damos cuenta, las personas que nos entregamos a la enseñanza, sabemos que es muy complicado separar nuestra vida profesional de la personal. Ambas se retroalimentan. Necesitamos nuestras propias experiencias personales para crecer como personas y poseer ese sentimiento de plenitud al saber, que lo que ofreces a tus peques y sus familias, es siempre lo mejor de ti. Deseas poner en práctica lo que estudias…y deseas estudiar lo que la práctica te presenta día tras día. María Montessori decía que “no podemos cambiar la conducta de los demás, lo único que podemos hacer es cambiar nuestra forma de comportarnos para inspirar un cambio en los demás”.

 

¿Verdad que sería imposible practicar sólo en el trabajo este enfoque de vida, o sólo en casa?.  Pues bien, aquí os he descrito, desde mi discreta opinión, uno de los principales fundamentos de esta filosofía de vida, “el cambio empieza en uno mismo”.  

Otro punto clave en su metodología es el aprendizaje basado en el ensayo-error. El concepto hoy en día de “equivocarse”, tiene una connotación negativa, quizá molesta, incluso para algunos, resulta atacante, para mí, sin equivocación no existe aprendizaje, un aprendizaje vivenciado y de calidad. Cojamos de la mano a nuestra querida amiga “humildad” y equivoquémonos miles de veces. (Unas veces se gana y otras, se aprende). Cuando me voy a la cama todas las noches, y mi hijo y yo creamos ese momento único, de intercambio de sentimientos y sucesos del día, siempre nos gusta comentar tres aspectos, (para mí, fundamentales en el crecimiento de una persona), el primero, algo fantástico que nos ha ocurrido, el segundo, si hemos ayudado a algún amigo/a, y el tercero, si hemos aprendido de algún error. La traducción entre líneas de estos tres aspectos es colosal, gratitud, pensamiento positivo, empatía, asertividad…  

Y es que, tan importante es apreciar las cosas positivas como las negativas, tengamos en cuenta que, si no existiesen las negativas, no existirían las positivas, si no existiera la tristeza, no valoraríamos igual la felicidad, si no existiera la noche, no existiría el día.  

Confianza en uno mismo/a. Esta es otra de las claves que nos enseñan, que por complicado que sea el camino, no debemos perder de vista nuestros sueños. Valoremos el esfuerzo, no el resultado, intentemos guiarles mejor que mandarles, creemos ambientes donde todos, desde el más grande al más pequeño, puedan ser partícipes con la misma intensidad, coloquemos los utensilios a su alcance, inodoros, lavabos, percheros…autonomía y respeto son totalmente sinónimos. Sólo existe una manera de aprender a respetar a las personas, empezando por respetarse a uno mismo, y sólo existe una manera de aprender a respetarse a uno mismo, sentirse valioso y capaz. La pedagogía de lo cotidiano. No menospreciemos la cantidad de oportunidades que el mismo día nos brinda…fluyendo con él.  

Ahora me gustaría compartir una última cualidad que engloba los criterios mencionados anteriormente, “el aprendizaje debe cobrar un sentido tan lógico y espontaneo, que resulte maravillosamente especial”.   

Este año, hemos introducido una nueva forma de celebrar los cumpleaños de los/as peques. Hemos cambiado el concepto.

 

“Celebramos la vida”. Exponemos en el suelo un mural, con el sol y alrededor, las distintas estaciones y meses del año, creamos un momento único y emotivo en el que, el/la homenajeado/a es el protagonista, y con el planeta tierra entre sus manos, girará alrededor del sol (encendido por velitas), tantas veces como años cumple.  

 

La mágica manera de poder visualizar e interiorizar qué significa “un año”, qué sucede estacionalmente durante este periodo de tiempo, los movimientos del “Sol”, cuanto crecemos, cómo pasamos de bebés chiquitines a niños/as mayores…es maravillosa. En estos momentos, en el aula se crea un ambiente de encanto donde el niño/a se siente orgulloso/a de compartir con sus amigos/as este único momento de su vida. Y, aunque en un principio no lleguen a entender realmente la grandísima información que proyecta esta representación, sí forman parte de ella de manera muy sentida y cada vez, más consciente.  

¡La VIDA hay que celebrarla!.  

Reinventarse, crear un estilo propio. Así es nuestra Metodología Grupo Sorolla, un conjunto de “bocados exquisitos que crean el plato perfecto”.   

La pregunta que quiero replantear a modo de reflexión interna, y con ella, me despido, es que tenemos la gran responsabilidad de …educar…. ¿Qué tipo de persona adulta quieres que sea tu pequeño/a? Si no nos cuestionamos este planteamiento, ¿cómo sabes qué camino elegir?.  

Calma, contacto, conexión, conversación, confianza…Seamos un buen ejemplo a seguir.

Nº7-2020

Edita: La Devesa School /JoanFuster 13, Altabix 03203/ Elche / Alicante / Tel: 96 545 83 49

Diseño gráfico y maquetación: Área de Marketing y Comunicación externa

Responsable de redacción: Victoria Hernández Martínez

  • Facebook - círculo blanco
  • Instagram - Círculo Blanco
  • YouTube - círculo blanco